Steven Moreira: del temor al orgullo familiar en el debut de Cabo Verde
El defensa aceptó la convocatoria de la selección en 2023: "Mi madre estaba un poco nerviosa". Ahora llega a la Copa Mundial con el sueño de superar la fase de grupos.
Cuando suene el himno de Cabo Verde en Atlanta, el 15 de junio, antes del partido contra España, la familia de Steven Moreira se sentirá orgullosa.
El lateral derecho mirará hacia las gradas del estadio y podrá ver caras conocidas, que le ayudaron en el camino hacia la primera Copa Mundial de la FIFA™ de este país africano. Pero lo que hoy es motivo de orgullo, antes era motivo de temor.
Nacido en Francia y tras haber pasado por las categorías inferiores de la selección de su país, Moreira, de 31 años, admite que la decisión de jugar con Cabo Verde en 2023 suscitó dudas dentro de su propia familia, especialmente en su madre, nacida en ese país africano.
"Cuando era muy joven, fui de visita a Cabo Verde, y en aquella época mi madre pensaba que el país no era tan seguro", cuenta en una entrevista con FIFA. "Así que, cuando le dije que aceptaría la convocatoria, se asustó un poco. Pensaba que podía pasar algo. Cosas de madres, ¿no?".
Sin embargo, el temor no tardó en convertirse en orgullo. "Cuando me convocaron por primera vez, toda la familia empezó a llamarla, y entonces ella me dijo: 'Ya te había dicho antes que fueras'", recuerda el defensa entre risas.
El debut de Moreira con la selección de Cabo Verde tuvo lugar en un partido amistoso contra Argelia, en octubre de 2023. Sin embargo, mucho antes, los dirigentes, los jugadores y los miembros del cuerpo técnico se esforzaron por convencerlo de que representara a ese país africano.
"Mi interés surgió muy pronto, cuando tenía unos 18 o 19 años", explica. "No paraban de enviarme mensajes, llamarme por teléfono y hablar con mi familia y algunos amigos", dice Moreira.
En aquel momento, el lateral aún formaba parte de las selecciones juveniles francesas y consideraba que no era el momento ideal para dar el salto. La situación cambió años más tarde, ya durante su etapa en el Columbus Crew, de Estados Unidos.
"Cuando me fui al Columbus, sentí que era el momento adecuado", afirma. "Seguían estando ahí, enviándome mensajes, llamándome, preocupándose de que todo me saliera bien. Incluso los jugadores de la selección hablaban conmigo. Hasta que un día decidí aceptar",
La identificación creció rápidamente. Poco después de la decisión, Moreira disputó la Copa Africana de Naciones con Cabo Verde y comenzó a comprender la intensidad del vínculo entre la selección y la población local.
"Mi padre, mi hermano, mis primos… todos se sintieron muy orgullosos", cuenta. "Ahora, con el Mundial, es algo aún más grande. Creo que es el momento más importante de mi carrera".
Cuando todo cambió
La histórica clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2026™ ha llevado a Cabo Verde a un nuevo nivel tanto dentro como fuera del continente africano. Para Moreira, el impacto de esta clasificación va más allá del fútbol.
La fase de clasificación tuvo momentos de tensión. Uno de ellos se produjo en el empate a 3-3 contra Libia. Cabo Verde llegó a marcar el cuarto gol, pero acabó siendo anulado por fuera de juego.
"En ese momento piensas: 'Este es el sueño que queremos vivir”' Y entonces parece que nos han arrebatado ese sueño", recuerda.
La clasificación se confirmó finalmente en el siguiente partido, frente a Esuatini, en una celebración histórica para el país.
"Tras el pitido final, todo el mundo invadió el campo. Saltas, bailas, celebras…", recuerda. "Pero creo que en ese momento aún no nos dábamos cuenta del todo de la magnitud de lo que habíamos logrado".
Ahora, Cabo Verde se prepara para su debut en el Mundial en un grupo en el que se encuentran España, Uruguay y Arabia Saudí. "Queremos pasar de la fase de grupos", afirma. "No vamos al Mundial solo a dar un paseo. Vamos a competir".
El primer partido será precisamente contra España, actual campeona de Europa, en Atlanta. En la delantera, Moreira podría contar con Nico Williams y Lamine Yamal, dos de los principales nombres de la nueva generación española.
Pero el lateral asegura que no tiene intención de cambiar su forma de jugar. "Cuando jugaba en Francia y me enfrentaba al PSG, era lo mismo. Mbappé, Neymar… para mí es parecido", afirma. "Tengo que confiar en mí mismo y jugar con confianza".
La confianza también se debe al apoyo que Cabo Verde ha empezado a recibir de diferentes partes del mundo lusófono, especialmente de Brasil.
"Hay una conexión cultural: hablamos el mismo idioma, nos gusta el fútbol ofensivo, tener la posesión del balón y hacer felices a los aficionados. Eso es genial. Un amigo que jugó en Brasil ya me ha dicho que vamos a contar con mucho apoyo del pueblo brasileño".
En junio, ante millones de espectadores de todo el mundo, Cabo Verde debutará en el mayor escenario del fútbol. Y Steven Moreira sabe perfectamente hacia dónde dirigirá la mirada antes del partido.
En las gradas estará su madre, que en su día tuvo miedo, y que ahora se enorgullece de su trayectoria en el fútbol.
